domingo, 25 de octubre de 2009

Televisión

Tal vez siguiendo esa filosofía de dejar lo mejor para el final es a penas en mi onceavo semestre que estoy haciendo mi servicio social. Tengo la suerte de estar haciéndolo en la producción de un programa de divulgación científica que pasa en el canal 22 llamado La oveja eléctrica. Es una experiencia muy interesante esto de ver la televisión desde el otro lado, se da uno cuenta de muchas cosas. Lo malo de trabajar en televisión cultural es que la experiencia abarca solamente una fracción pequeñísima de todo lo que sale al aire.
En pocas palabras, solo conozco la experiencia de la producción que no tiene como premisa de que el público que sintoniza el programa sea estúpido. La verdad es que mi morbo me lleva a querer participar en los programas que la mayoría de la gente ve. Me imagino, por ejemplo, al realizador de Muévete o de cualquier otro programa que salga en una de las grandes televisoras. Llegar al set sin guión, decirles a los conductores que improvisen. Confeti. Camara dos no hay suficiente balanceo, zoom in, zoom out, Confetti. Numero musical. Comercial, comercial, comercial. Aplausos del público, comercial dentro del programa, resumen de la telenovela. Confetti. Camara 1 zoom in, zoom out, balanceo. Comercial, confetti, baile mientras pasan los creditos, fade out. Corte y queda, nos vemos mañana y todo el resto de los días para lo mismo. La fórmula perfecta para el mexicano promedio, el resto de la programación lo llenan con programas de chismes de la farándula y chimuelos peruanos que se pelean en un talk show. En la noche el noticiero.
Es por ello que la gente decide contratar televisión de paga. Ahi si hay calidad e ingenio. Canales infantiles, culturales, de deportes, de series gringas, de películas domingueras, de películas mexicanas, de telenovelas mexicanas, de programas viejos mexicanos, el Golden Chioce para esas noches solitarias en altamar....
Le prendo y encuentro un canal de musica y otros temas. Hay un reality donde meten a no se cuantas ovejillas descarriadas (o sea, ex-teiboleras, ex-prostitutas, desaliñadas) a una mansión para enseñarles buenos modales. En el capítulo de hoy un instructor inglés de buenos modales las prepara para recibir la visita de la duquesa de no se donde(que cuando es presentada tiene un extraño parecido con la reina de Inglaterra). Mientras tanto nos presentan la vida de estas muchachas. Los subtítulos de los diálogos son lo mejor:
-Eres una @#$%^&
-Callate @#$%^&
-Deberias de @#$%%^, maldita @#$#$%%
Corte, salen las implicadas hablando en privado con la camara, llorando y acariciando a un tembloroso perrito chihuahueño que trae puesto un suetercito
-A mi ninguna @#$%$% me va a decir que soy una @#$#&$#@, #$%]@!
Eso es la televisión de hoy en día. Con razón nadie sintoniza el canal 22.
Nos vemos luego